La estrategia del ‘forecasting’: los futuristas de éxito

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La capacidad de predecir el futuro plausible requiere de la alternancia entre formas anchas y estrechas de pensar. Los futuristas tienen la capacidad de escuchar e interpretar las señales. Buscan patrones tempranos, examinan los puntos que pueden converger o moverse fuera de la corriente. La predicción del futuro es una habilidad que se puede aprender y un proceso que cualquier organización puede dominar. Les ofrecemos la síntesis de un trabajo realizado por Amy Webb, directora de Future Today Institute, que fue publicado en la MITSloan Management Review. 

Los futuristas trabajan sobre la base de que la mayoría de los patrones no llegarán a nada, por lo que observan, esperan y ponen a prueba a esos mismos patrones para encontrar lo que llaman ‘tendencias genuinas’ en su evolución. Cada tendencia es un espejo en el futuro, una manera de ver sobre el horizonte del tiempo. Éste es el arte de predecir el futuro: al mismo tiempo que se reconocen los patrones en el presente, se piensa en cómo los cambios tendrán un impacto en el futuro para que puedan influir activamente en la construcción de lo que sucede a continuación.

Joseph Voros, un físico teórico y profesor titular de Prospectiva Estratégica en la Universidad Tecnológica de Swinburne, en Melbourne (Australia), dice que las organizaciones que pueden ver tempranamente tendencias son las que mejor se preparan y toman ventaja en cualquier mercado.

Aunque el estudio de escenarios futuros es una disciplina académica establecida, algunas empresas emplean futuristas. Accenture, Ford, Google, IBM, Intel, Samsung y la UNESCO han tenido futuristas en su personal. Su trabajo es muy diferente de lo que sucede dentro de la función tradicional de investigación y desarrollo (I+D). Los futuristas emplean fundamentalmente como sus herramientas a la creatividad y la lógica.

 

SEIS PASOS PARA UNA METODOLOGÍA DEL FORECASTING

  • En primer lugar, la vigilancia y análisis de la periferia. Hay que mantener la mente abierta al entorno e ir recopilando información clave. Esto implica la creación de un mapa de lo que se observa en la periferia.Este mapa debe mostrar nodos – o conceptos clave, empresas, lugares y personas – y las relaciones entre ellos. Piense en los “sospechosos inusuales”.
  • En segundo término, hay que enfocarse en detectar patrones, incluidos, por supuesto, los ocultos, que son los que provocan tendencias inesperadas. Esa información se categoriza en cinco clases: contradicciones, inflexiones, cortes, extremos y rarezas. Busque contradicciones sorprendentes, puntos de inflexión que indiquen aceleración de algún cambio, nuevas prácticas que alteran las normas establecidas (por ejemplo, la norma establecida que tenían las personas de ver la programación de televisión sólo en televisores), cortes y ajustes que los usuarios hacen para un producto o tecnología para hacer que funcione mejor para ellos, extremos que empujan límites, y rarezas.
  • En tercer lugar, determine si un patrón lo es realmente, si es una tendencia, o si es un flash de moda. Pronto aprenderá, a partir de esta labor, que la creación de contra-argumentos es parte esencial del proceso de pronóstico, y muchos se basan en la identificación correcta.
  • El cuarto punto consiste en enfocarse en calcular el tiempo, interpretar la tendencia y asegurarse de que nos encontramos en el momento oportuno para adoptar las consecuencias de una decisión. Apresurarse tiene la misma importancia como error que retrasarse, los implican grandes gastos y posicionamientos fuera de lugar.
  • El quinto desarrollo es anteponerse a construir escenarios en los que se visionen futuros posibles y probables. Los distintos escenarios que pueden ocurrir son la razón de pensar que nada está escrito en piedra. La vida, como estamos viendo, cambia radicalmente.

Los escenarios se puntúan por la probabilidad de que ocurran o se les asigna un tanto por ciento, atendiendo a los resultados del análisis. A ello debe unirse siempre la valoración de la variable ‘tiempo’.

  • Y por último, el sexto punto es la puesta a punto y prueba de los planes antes de que se ejecuten. Es cuando nos preguntamos: ¿su organización tiene confianza en la estrategia?, ¿la estrategia ofrece a sus clientes una propuesta de valor única?, ¿se puede realizar un seguimiento de la tendencia que se presenta para pre-medir sus resultados?, ¿dispone de los recursos necesarios para recalibrar la estrategia, siempre y cuando sea necesario?, ¿podrá la empresa ajustarse al cambio?

El futuro es algo que estamos creando ahora, en el tiempo presente. Usted tiene la capacidad no sólo para pronosticar lo que vendrá, sino también para ayudar a crear su propio futuro preferido. No espere.

 

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