Eve MK II

Casi parece caída de una nave espacial, pero se trata de la Eve Mark II, el nuevo trabajo del fabricante Bandit9, que ha afilado su ingeniería hasta hacer que el pasado y el futuro de la motocicleta se fundan y confundan en un diseño de líneas simples y exclusivas. Con sólo nueve unidades fabricadas, su exclusividad además está asegurada.

Sus líneas son tan puras que no parece posible que esta maravilla de 125 centímetros cúbicos sea capaz de desenvolverse con total eficacia por el asfalto de cualquier carretera. Y realmente ese es el principal logro de esa moto, lograr que el moverse en dos ruedas sea algo tan chic que no parezca de este mundo.

Y es que si la ves parada, da la impresión de que Luc Skywalker va a aparecer de detrás de cualquier esquina para irse a dar un paseo con ella. Pero nada más lejos de la realidad, pues su fabricante, Bandit9, ha usado la base mecánica de la Honda Supersport de 1967 para sacar adelante esta maravilla de 11 caballos y 12,7 Nm de par motor, que le dan el empuje suficiente para alcanzar sin problemas 110 km/h de velocidad punta, una cifra respetable para esta cilindrada.

El sofisticado diseño tenía que pasar alguna factura. En este caso es el depósito de gasolina, que debido a sus estilizadas proporciones sólo consigue aportar cuatro litros de combustible. Pero claro, es el diseño de su depósito monocuerpo el que logra entusiasmarnos nada más contemplarla. En el aúna no sólo el depósito de acero pulido, sino también un asiento monoplaza hecho de cuero totalmente funcional que se prolonga hasta el afilado colín trasero. Este que vuela sobre una pareja de magníficos muelles, tan pulidos como todo el resto de las piezas del motor y su invertida suspensión delantera. El velocímetro y las luces de freno personalizadas redondean un conjunto que Bandit9 ofrece en dos versiones, la de acero pulido o bien una en acabado dorado champagne que resulta aún más irreal.

Lo mejor es que a esta elegancia se le suman dos virtudes excepcionales más. La primera es su exclusividad. Bandit9 y su “alma mater”, Daryl Villanueva, sólo fabricarán nueve unidades de esta pieza casi de arte. Y la segunda es que es posible adquirirla a un precio que no parece tan elevado como su estilismo apunta, ya que puede adquirirla por unos 15.000 dólares a los que hay que añadir los impuestos y los costes de transporte desde su planta de Saigón.

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